#tbt: Bar Calavera – Clemente Portillo

Hace unos años fue lanzada la producción Bar Calavera, homónima del proyecto musical del veterano Clemente Portillo. La iniciativa consistió en invitar a 10 cantantes locales Dominicanos y una serie de músicos de primera para darle vida a 12 temas de su autoría.

El estreno del la producción se realizo en Hard Rock Café Santo Domingo, cuando estaba en la Zona Colonial. Fue una experiencia orgánica y emocionante, porque nadie había escuchado nada de dicho álbum, simplemente al lugar la gente fue a ciegas, obteniendo el CD con el costo de entrada.

Por esto y otras tantas cosas más es que hoy nos motivamos a escribir sobre esta producción.

A finales de la primera década de este siglo, Clemente se encontraba viviendo en Atlanta. Entre la nostalgia por extrañar a su país, así como la vena creativa como artista chocan y lo inspiran a escribir hasta tener casi la totalidad de los temas del disco. Una vez llega al país y no pudiendo compartirlo con una banda de la cual fue parte, decidió no engavetar estas canciones. ¡Afortunados todos nosotros que Clemente le dio curso!

Teniendo la mayoría de los temas listos, empezó a integrar a músicos conocidos de la la escena, así como otros talentos emergentes. En realidad fue una constelación de músicos talentosos, tanto conocidos como por conocer.

La constelación estuvo compuesta por Tony Almont, Pablo Cavallo, Auro Sónico, Org Poolpo, Leo Susana, Nicole Peña, Max Martínez, Daniel Dávila, Omar Henríquez, JV Olivier, Joel Lazala, Max Familia, Alberto Iznaga, José A. Bordas y Carlos Guzmán.

Una anécdota que nos cuenta Clemente, es que para el día del concierto, Auro Sónico llegaba ese mismo día de viaje, fue directamente del aeropuerto para el evento, subió a tarima y cantó sin haber ensayado, pero montó un espectáculo como siempre.

El propósito de este artículo no es hacerle una reseña a este excelente álbum, sino añorar y desear que cosas así vuelvan a pasar: Una colaboración entre muchos músicos, el deseo de la gente en irse a dar un concierto con la mente en blanco, que el evento sea un instrumento de apoyo entre todos los músicos alternativos y por más rock.