La Diáspora Musical Dominicana

DEFINICIÓN

Diáspora: Dispersión de grupos humanos que abandonan su lugar de origen. El concepto está íntimamente vinculado a características étnicas y/o religiosas.

Diáspora Musical: Expandiendo el concepto básico de diáspora, aquí hablamos de grupos de personas residentes en otra nación, donde su identificación principal es la música, ejerciéndola como carrera total o parcialmente donde residen.

Genéricamente, la diáspora se relaciona directamente con el concepto de migración humana. En específico, nos referimos a una hibridación cultural asignándole una característica bien específica, como el ejercicio de la música. Desde el punto de vista nuestro, si bien es cierto podemos englobar todas las ramas musicales.

INTRODUCCIÓN

En el día de hoy quisimos sentarnos del lado de aquellos artistas dominicanos quienes parcial o totalmente viven de la música fuera de la República Dominicana. Sus historias difieren entre sí, con algunos puntos en común. Pudimos consultar sobre las razones que tuvieron para emigrar o si ya vivían en ese país a consecuencia de migración familiar previo a dedicarse a la música; pudimos indagar sobre las diferencias entre ejercer su arte allá y aquí; hemos preguntado si han experimentado discriminación; entre otros puntos. Muchos de estos casos aplican a otros tantos artistas que no pudimos contactar por diferentes razones. Agradecemos sobremanera el tiempo prestado por aquellos que pudieron responder a tiempo.

Este trabajo es un reconocimiento no solamente a la acción de seguir cultivando su vocación artística, sino también por mantener la identidad afirmando que parte o todas sus raíces son dominicanas.

ENTRANDO EN MATERIA

Para este trabajo realizamos un muestreo con seis (6) artistas dominicanos y/o ascendencia dominicana, que se identifican como tales y actualmente se encuentran activamente promoviendo sus trabajos musicales. Tuvimos el honor de hablar con El Sr. Reyes (Zurich, Suiza); Chris Hierro de Break Out The Crazy (NY, EEUU) ; Ana Lía (Toronto, Canadá); Giorgio Siladi (México, México); Faqundo González (Londres, Reino Unido); Radi Pina de Le Montro (Orlando, FL, EEUU) y a Omar Pérez Then (California, EEUU).

Los géneros musicales ejercidos por los consultados van desde rap, pop, indie alternativo, metal hasta synth pop/new wave.

Los artistas consultados residen en países cuyos mercados son mucho más grandes, organizados, rentables y abiertos que el nuestro. Queremos aclarar que muchas veces las condiciones de persona a persona son diferentes, sin embargo, para poder crecer dentro del género musical que nos interesa cultivar, tenemos que sembrar las tierras donde hay mayores oportunidades estratégicas. Es muy probable que quienes quieran ser artistas de música tropical puedan desarrollarse mejor desde la República Dominicana, en cambio, para géneros que van desde música clásica hasta rock, a veces es conveniente contemplar el cambio de código de área.

Así como algunos han emigrado por razones personales, otros se han marchado con la clara intención de expandir sus horizontes musicales, mientras que otros han nacido y crecido en otro país. En algunos casos el cambio de coordenadas inicia estudiando alguna carrera relacionada a la música, desde producción hasta perfeccionamiento de performance. Para quienes han crecido en el país donde están ejerciendo, gran parte de su personalidad artística radica en su herencia cultural.

Dejar el calor de la familia, los amigos y hasta una carrera profesional con proyección prometedora comprende parte de los sacrificios para quienes deciden dar el salto de fe. Entretanto, aquellos que se van por razones personales también sacrifican su tiempo y muchas veces el plan de vida que originalmente estaba planteado. Pocos son los que tienen el privilegio de querer vivir de la música y haber nacido en ese mundo. En todo caso, el apoyo de la familia es importante, ya sea que estén con ellos allá o los respalden hasta con los mejores deseos de éxito.

Omar Pérez Then, como otros más, dejó la vida establecida y decidió trabajar en lo que le apasionaba, fue difícil.

CLAVE

Hablamos de emigrar a países cuya industria musical está más desarrollada que la nuestra; hay más demanda para casi todo género. Como todo, al principio es difícil. si no tienes contactos, si no conoces la industria local donde te mueves, si no sabes conectar con festivales o lugares de eventos, ni con artistas que puedan darte una mano.

Este tipo de migración humana obedece a razones culturales y económicas, que van entrelazadas, porque los personajes en cuestión quieren hacer vida (económica) de su arte (cultural). Los artistas que emigran generan un cambio en la oferta, enriqueciéndola; nutren la diversidad cultural, porque con sus costumbres, acento y música promueven valores de su país de origen.

Giorgio nos comenta que fue difícil empezar desde cero, viniendo de tener ya una carrera iniciada en la República Dominicana, pero también nos dice que si trabajas duro y eres responsable, no hay forma de no tener resultados. El Sr.Reyes nos dice que la base de contactos es la mayor ventaja que tienen los artistas locales, aparte de la necesidad de hablar el idioma (alemán). Ana Lía nos habla de cuán receptivo es el público y el mercado de Toronto en general hacia la diversidad cultural, cosa que la ha ayudado a desarrollarse.

En el caso de vivir en un país donde no se hable nuestro idioma, lógico es pensar que se encontrarán mayores dificultades en caso de no dominar la lengua local, tanto para cantar como para crear conexiones. Con un trabajo serio, responsable y constante empiezan a llegar invitaciones para presentarse en diferentes escenarios, desde bares hasta festivales. En la mayoría de los casos es posible vivir de la música. Ser latinoamericano tiene sus ventajas, en casi todos los casos la receptividad tanto por su música como por sus raíces culturales es bien aceptada. A veces sorprende ser dominicano y no hacer carrera musical en ritmos tropicales y/o urbanos. Mientras que en uno de los casos lo más conveniente para uno de los artistas ha sido mantener una línea musical completamente divorciada de las raíces caribeñas y latinas, un solo artista fue objeto de discriminación racial, no por su música, sino por su conocida ascendencia. En general, son aceptados.

Todos los artistas consultados confirman que previo a la pandemia por COVID19 se podía vivir de la música. En el caso de los artistas emergentes, tienen que buscar formas creativas para compensar. Algunos han podido incluso costear producciones musicales utilizando el modelo de micromecenazgo (crowdfunding).

No todo el mundo tiene el valor de hacer este cambio: tomar una mochila, un pasaporte y unos cuantos dólares para sostenerse lo más que pueda. También requiere valor dar la cara compitiendo contra un universo más variado y con mayores razones de recibir preferencia muchas veces, tan solo por la procedencia del pasaporte.

Poniéndolo desde la perspectiva competitiva, cuando cantas en español compites contra todos los de tu país primero y luego contra todos los de Hispanoamérica. Sin embargo, cuando cantas en inglés, compites contra el resto del mundo. Claro, la comunidad musical es solidaria, pero el público es el que elige a quienes seguir.

Siempre hay buenas razones para quedarse y echar el pleito en el patio, para convertir en nicho un país que geográficamente le conviene ser un mercado fuerte para todos los géneros musicales. Pero también es cierto que no a todo el mundo le resulta la misma estrategia. Esto debemos entenderlo. Igualmente debemos sentirnos agradecidos de tener gente que quiere ser artista e identificarse con ascendencia dominicana viviendo en otros países.

También, aparte de quienes colaboraron con este trabajo, queremos dedicarle este artículo a Zeo Muñoz, Karla Breu, Alex De Soneto, Vicente García, Nelson García, Alex Ferreira, Rita Indiana, Alih Jey, Yasser Tejeda, Jessica Medina, Jochy Saldívar, Carolina Camacho, Leo Susana, Lee Burgos, Mari Solís, entre otros. Estos porque también residen fuera de la República Dominicana y en mayor o menor medida están sumergidos en sus carreras artísticas.

Una vez más, reiteramos nuestro más profundo agradecimiento a Radi, al Sr.Reyes, a Ana Lía, a Faqundo, a Giorgio y a Chris por responder nuestras inquietudes y dejar pasar las molestias de tomarles tanto tiempo.