Transfondo Comparación entre JLG y El Alfa

Hace unos días, la figura más representativa de lo que se define como género urbano (Dembow, Trap, Rap, Hip Hop, etc),, el señor Santiago Matías, puso sobre el tapete un tema de interpretaciones onflictivas. Algo que no es raro en él, ya que se caracteriza por proponer debates que generan ronchas para mantenerse como tendencia en las redes sociales.

El tema a modo de oración escrita en piedra fue que en la actualidad El Alfa es más influyente que Juan Luis Guerra. Independientemente de lo molesto que podría sonar para muchos de nosotros colocar en una misma oración estos dos nombres, si observamos objetivamente puede discutirse. Sin embargo, la sangre latina y la oración en sí llama a una inevitable comparación entre dos figuras públicas que aunque son artistas, no comparten puntos en común más allá del ser dominicanos.

Queremos ser objetivos en este análisis, no realizaremos una tesis socio cultural ni a teorizar sobre la estructura musical de lo que cada uno ofrece. Queremos llevarlo al punto que sí debemos discutir.

¿Establecer que si Y es más influyente que X en la actualidad es la pregunta real?

Todos los artistas tienen altas y bajas, tienen tiempos de “descanso” y mientras más ‘grande se hace el artista, más tiempo le toma preparar una propuesta musical para someterla al crudo proceso de promoción y difusión. Se torna pesado. No todos están produciendo como al principio, con el tiempo se cuidan detalles.

No, no creemos que la pregunta fue casualidad y que inocentemente se interpretó como una comparación. La idea central es comparar, para demostrar que los artistas del género urbano son la propuesta cultural dominante actual. La pregunta surte el efecto deseado, generando conflicto y tendencia en las redes, para elevar las reproducciones a través de Youtube del Sr. Matías, así monetiza y se mantiene en la palestra. Es su estrategia y le ha ido funcionando.

Ahora bien, sabiendo que todos tienen tiempos de productividad, un público al que llegarle y todo eso, ¿A que nos referimos con influencia?

Si nos referimos a tener más seguidores, reproducciones mensuales así como altos niveles de interacciones en las redes sociales, si es cierto. Pero si nos referimos a influencia desde el punto de vista cómo logras arrastre y compromiso (engagement) de tus seguidores; si queremos evaluar influencia ante tus colegas; si generas que compromiso de colaboración con otros artistas; giras a estadios llenos; que otros artistas “le caigan atrás” a tu música; que conviertas un género musical en moda; que tus composiciones lleguen a artistas de otros géneros, ahí hablamos de la verdadera influencia. Mientras estás pegado cualquiera reproduce tus canciones, pero cuando tú eres el que le llega a otros públicos inclusive con tus colaboraciones, tus composiciones para terceros y así ahí se demuestra algo que se ve a lo largo del tiempo.

Santiago Matías (Alofoke) como una figura representativa

El Sr. Santiago Matías, mejor conocido como Alofoke, ha sido un pionero local en el establecimiento de una plataforma promocional de la música urbana. Utilizó la herramienta de internet y sus redes sociales para promocionar toda la música que no era aceptada en los medios estándar ya sea por el contenido, excusas de calidad o por falta de pago por concepto de payola (tema tabú digno de todo un panel). Entiéndase que todo lo que es música urbana actualmente comprende reggaeton, dembow, trap, rap, hip hop y hasta el mismo merengue urbano. Este último no fue parte de esta oferta programática.

Fue una táctica visionaria, porque consolidó bajo una misma plataforma el consumo de la música que por estos medios usa la gente joven, quienes son ávidos usuarios de toda tendencia de red social. No me canso de poner en dedo en la yaga a todo artista alternativo que recordándole que tener una plataforma robusta que fomente el consumo de música emergente para un segmento de la población ávido de cosas diferentes debería ser la meta de todo el que quiera darse a conocer. Siempre hay excusas del origen de Alofoke, pero hay que admitir que la idea es viable.

Esta idea no es casualidad. Recordemos que los reggaetoneros boricuas dejaron de “halar todos para su lado” y se apoyaron mutuamente cuando el género era una simple tendencia por allá a finales de los 90s e inicios de los 00s. Funcionó. Crearon una plataforma y un sistema fuerte. El resto es historia. Alofoke se guió de este ejemplo.

También es cierto que el Sr. Santiago Matías es alguien que viene de abajo. Sin embargo, él no es el único: Kinito Méndez tuvo su apogeo como el merenguero más pegado, al punto tal de que sacaba un éxito tras otro con su orquesta y su proyecto en paralelo donde era todo menos imagen: Rikarena. Kinito originalmente trabajaba en una estación de copias, no recuerdo si por la UASD o por UTESA, pero ni siquiera le ponía la mano a la copiadora, él le decía a los operativos cuántas y luego cobraba. Johnny Ventura originalmente aspiró a ser arquitecto, pero su condición económica le prohibía cubrir los gastos universitarios, sin embargo, el destino lo colocó en el mismo trayecto de la música, convirtiéndose en uno de los mayores exponentes de música dominicana en nuestra historia. El mismo Juan Luis Guerra en sus años mozos no fue acaudalado, para nada. Podemos mencionar más ejemplos a lo largo del tiempo. Todo es un proceso y hay muchísimos ejemplos de superación. Entonces hay que verse desde otro punto de vista.

LOS DOMINICANOS Y LOS GÉNEROS POPULARES EN EL TIEMPO

A mitad del siglo pasado el bolero fue el género más popular en toda Latinoamérica y poco más allá. Los dominicanos fueron parte integral del éxito de este género, así como de los éxitos de algunos de los artistas internacionales más populares de la época.

El merengue explotó en popularidad, de la mano de Johnny Ventura y luego otros tantos artistas, éste género abrió todos los mercados que se pudieron conquistar. Se dice que El Caballo Mayor llegaba hasta a crear producciones discográficas completas para adaptarse al perfil cultural de algunos países.

Milton Peláez fue de los primeros latinoamericanos en preparar una producción de rock en español y se fue de gira.

Johnny Pacheco fue el arquitecto de la Fania Allstar y del género Salsa.

La bachata fue un género considerado de barrio y poco digo todavía hasta finales de los 80s, pero Juan Luis Guerra cambió esta percepción, creando una versión estilizada, pop y más mercadeable para otros públicos y el resto es historia. La segunda oleada de popularidad de la bachata vino con Aventura, luego vino Romeo Santos quien es el gigante indiscutido del género a nivel mundial.

Unos jóvenes productores llamados Luney Tunes (Francisco Saldaña y Víctor Cabrera), dominicanos radicados en Puerto Rico, fueron los arquitectos del éxito del reggaeton durante la primera década de este siglo. Ellos laboraron en Harvard uno como chef y lavaplatos, ¡Otro testimonio de superación!

En esencia, los dominicanos somos unos bacanos. Hemos puesto a bailar al mundo desde antes que la TV fuera un medio masivo. Entonces, el éxito del género urbano que enarbola el Sr. Matías no es el único ni será el último.

¿QUÉ FOMENTA ESTA CLASE DE DEBATES? -Lo que se ve

Implicaciones de la comparaciones incómodas:
Agrietamiento diferencias entre clases sociales, tratando de estrujarle un grupo al otro que están a su mismo nivel y hacen lo que les da la gana, puja que no lleva a ningún sitio.
Descrédito de una figura para elevar a otra. Entre bomberos no se pisan la manguera. Somos dominicanos. El público en general no está preparado para debates puntuales, se van a comparaciones molestas, etiquetas y ofensas.
-Socavar el alcance general de los artistas de un mismo país. Se pierde tiempo en una puja inútil.

LO QUE SÍ DEBERÍA SER EL MENSAJE/DEBATE

Tomando rápido el ejemplo de nuestros colegas boricuas, los reggaetoneros aunque no se caractericen por ser colaboradores con salseros, cuando falleció Tito Rojas, los urbanos boricuas se volcaron en rendición de respetos. Esto porque reconocen que es una muestra de respeto hacia un compatriota que llevó la bandera con orgullo aún no sea el género musical que te guste, pero que también durante su apogeo fue grande.

El mensaje, con intención de ilustrar a los miles de jóvenes que solamente consume música urbana, tenemos un motivo de orgullo porque como dominicanos hemos trascendido a través del tiempo en casi todos los géneros populares de la música. Por su estatus actual, Santiago Matías debería asumir esa clase de postura.

No estaba en escribir sobre esto, pero aquí está. Creo que es una oportunidad para nosotros maximizar nuestra identidad cultural más que irnos al debate.

Es más, ni me gusta firmar, pero como con todo, soy el autor de esto.

El-Kadur Acosta
Editor/Fundador
Indiexpuesto