Infusión de Raíces 

Editora Invitada: Carolina Camacho – Artista

……Mi visión fue y es trabajar la mezcla de ritmos afrocaribeños con diversos elementos a través de un enfoque distinto
Podría decir que el amor y conexión hacia los ritmos afrocaribeños surgió en mi niñez, cuando escuchaba alguna canción y de manera muy natural, mi cuerpo no podía evitar moverse al compás de ese elemento común que tienen los ritmos afro, sin importar en que parte del mundo se desarrollen: los tambores.

Al ingresar a la universidad, cambiar la carrera de Arquitectura por la de Música, en una especie de catarsis me invadió un gran deseo de conocer más sobre nuestra historia musical y nuestras raíces. Algo dentro de mi me decía que debían existir más ritmos parecidos a la mangulina y a el carabiné que tanto me gustaba cantar (y bailar) en el coro del colegio. Así, a través del Coro de la Facultad de Artes de la UASD y de la clase de Folklore del CNM me encontré con un mundo totalmente desconocido. Descubrí lo que eran los palos, el gagá, la sarandunga, el pri pri, entre otros. Confirmé que existía mucho más que el merengue y la bachata. Busqué cercanía, abracé esos nuevos colores y todo fue fluyendo. Comencé a ir a las fiestas que se desarrollan en las comunidades donde se mantienen estas tradiciones vivas y me enamoré, principalmente de ese mundo sonoro, desconocido hasta ese entonces.

Un día, me senté frente a la computadora y el logic pro, con la gran necesidad de experimentar y buscar un sonido propio dentro de todo ese sanchocho musical externo e interno. De esta manera nacieron “Embeleso” y “Ninfa de Las Aguas”, a pura voz y a pura mezcla.

Si. El amor por la raíz surgió en mi niñez pero quizás lo llevaba en la sangre y no me había dado cuenta hasta que pude investigar y conocer más de ella. Conocer más de la historia de donde vengo. De ese mestizaje y sincretismo que nos hace tan ricos, cultural y musicalmente. Eso. Eso me llevó a trabajar con los colores del caribe. A darles gracias y mostrarlos con orgullo en los espacios geográficos donde la vida me ha llevado y donde generalmente son recibidos con sorpresa, ya que mayormente se piensa que R.D. es solo los ritmos populares conocidos. Luego de la sorpresa, viene la fiesta y los brazos abiertos hacia algo nuevo a lo que no están acostumbrados pero dispuestos a darse la oportunidad de conocer.

Mi visión fue y es trabajar la mezcla de ritmos afrocaribeños con diversos elementos a través de un enfoque distinto, partiendo de la voz como instrumento principal e integrando otros instrumentos como parte de un todo. Usando recursos tecnológicos como el loop station y estilos modernos como la electrónica.

Más que preservar la raíz experimentar con ella. Conocer los diversos ritmos para tomar los elementos que piense vayan mejor con una canción y así crear un sonido particular.

El motor de esta visión siempre ha sido el sentir. El sentir la fuerza, el poder, la energía y la libertad que generan las raíces de cualquier tierra.